domingo, 1 de mayo de 2011

Boda real para cautivar al mundo


Como estrategia de comunicación la jugada les ha salido redonda. La boda real inglesa no solo ha servido para volver a demostrar al mundo que la pompa británica es la que más vende sino para enviar un mensaje de unidad nacional.

El protocolo no dejaba espacio para que algo saliera mal y todo fue perfecto, tanto la ceremonia como el ambiente en las calles. Y, además, como si se tratara de un conjuro, lo único que podía deslucir el enlace, la lluvia, decidió no hacer acto de presencia.

"Fue una demostración de que los británicos y solo los británicos pueden hacer. Solo estos monarcas pueden convertir un rito doméstico en una pieza del teatro mundial", afirma Matthew Engel en el Financial Times.

La boda real consiguió atraer la atención de cientos de millones de personas en todo el mundo sin importar la diferencia horaria. Por televisión, internet y a través del teléfono móvil, el 'sí quiero' del príncipe Guillermo y Catalina fue lo más visto del día en las cadenas que retransmieron el enlace.

En España, la audiencia televisiva registrada entre las doce y la una del mediodía del viernes aumentó un 50% con respecto a la cuota habitual en ese espacio horario pasando de los 3,6 millones de espectadores a los 5,5 millones gracias a la ya calificada como la "boda del siglo".

El hashtag #royalwedding copó los trending topics globales de Twitter y la retransmisión on line del evento batió récords de streaming en vivo en el mundo, con 300.000 espectadores simúltaneos y dos millones de espectadores únicos, superando así la marca del 1,6 millones de espectadores fijada el año pasado por el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, según Akamai, el mejor indicador del tráfico en la red y la página especializada Mashable.

El orgullo de ser británico
Sin embargo, detrás de las cuotas de audiencia, la trascendencia de la boda real inglesa también tiene un trasfondo político.

"Cantar 'Jerusalén' con la Orquesta Sinfónica de Londres detrás fue como sentir que el techo se iba a levantar y no iba a haber un lugar mejor, un país mejor en el que estar en ese momento", ha declarado el primer ministro británico, David Cameron. "Creo que hizo que un montón de gente se sintiera muy orgullosa de ser británica. Ciertamente me pasó a mi", ha subrayado.

"Londres luce precioso. Estamos muy orgullosos de ser británicos", ha proclamado Victoria Beckham, otra de las asistentes a la boda, en su Twitter.

Y es que el orgullo british se materializó en las calles de Londres y de otras ciudades del país con una exaltación patriótica que no se recordaba desde la boda de los príncipes de Gales o el Jubileo de la reina Isabel II.

Fuente: http://www.rtve.es/

0 comentarios:

Publicar un comentario